sábado, 9 de febrero de 2013

it's progressive

Una ausencia muy larga, me mude y pasaron cosas varias. No hay mucho que decir, cuando pienso que voy a dejarlo eso sigue ahí jodiéndome la vida.
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MARTIRES ACTUALES

Creo que deberían existir, digo, en tanto tiempo que estuvieron y ahora ya están olvidados. No lo entiendo, de dónde sacan eso, porque ahora castigan el hacerse daño a sí mismo, si los mártires de antes lo hacían. Hay nuevos dioses, hay nuevos mártires.
La idea inicial debe mantenerse, claro está, es la esencia.  SI hay miles de dioses y miles de credos, pero una idea universal entonces, la idea del sufrimiento y del mártir debe mantenerse. Claro que en esta época donde los valores se transforman, pero lo inicial queda, entonces los mártires han de sufrir nuevos castigos, nuevos sufrimientos a la vanguardia de las épocas cambiantes. Ahora la sangre y la carne tienen un nuevo significado, y el cielo no es necesariamente el premio.
El premio es el cielo personal, pues el entendimiento de la comunidad se perdió.
Y tú, mi querido mártir actual, debes perseverar tu meta, tu cielo personal. Hacer cosas por otros te suma puntos extras en tu camino a la salvación personal. Porque para algunos, lo que tú anhelas es el infierno. Es por eso, cordero del camino del señor, que cada uno debe labrar su camino a la propia salvación.
Nadie dijo que sería fácil, puedes escoger el camino que los demás han seguido o seguir las pautas y labrar el tuyo. El sufrimiento puede ser felicidad y viceversa.
Depende del valor que le des a cada uno, si para ti la felicidad vale más que el sufrimiento bueno, hazlo, sigue tu camino. Si es, acaso, que encuentras la virtud en el sufrimiento (propio, no ajeno); sigue tu camino a la salvación personal.
Algo en especial debe haber en ello (el sufrimiento) para que en muchas culturas lo usaran ¿no?
Claro que, puedes labrar tu camino no convencional, alejándote del sufrimiento. Pero en este caso, amigo mío, abogo por esta antigua tradición del camino del mártir.
 ¿Qué define al mártir; al mártir actual que no tiene estigmas ni llora sangre?
El mártir actual mantiene la vieja usanza de la moral cristiana, pero ahora busca nuevos sufrimientos ¿para limpiar sus pecados? Claro, los propios y los de su familia. Recuerda amigo mío, que cuando naciste los pecados de tu familia los ha de lavar tu sangre. Pero vamos, no seáis egoísta, ese no es el camino el mártir, usa tu sangre, ella es la que ha de lavar los pecados de tu familia no el del miembro más joven de tu sire, como es anunciado en el antiguo ritual del bautismo. Asume tu labor, bueno, porque ¿quién más lo hará? Nadie comprende al sacrificado, pero vamos, no lo haces por ellos. Podemos decir que a través del sacrificio por otro, estás haciendo un acto egoísta pues buscas solo tu salvación. Pero nadie te puede decir nada, porque lo haces de la manera correcta.
Felicitaciones, venciste al sistema.
Si has perseverado, amigo mío, mártir actual; ya no verás las cosas de la misma manera. La gente  común es  superflua, las cosas carecen de sentido, se pierden en cosas sin sentido. Las ausencias son eternas. Y tú  lo aceptas, abrazas las injusticias de la vida.
¿Y cómo puedo ser un mártir actual?
Bueno, antes que nada, te felicito aceptaste el camino del valiente. EL sufrimiento tiene múltiples facetas lo mismo la felicidad, así que, buen amigo mío, tienes todo un abanico de posibilidades. Puedes empezar en el entorno inmediato, con tu familia puedes empezar, pero, si tu familia aplica el sistema del “no te das cuenta de los problemas porque no te cuentan” bueno, no pasa nada. Algunos mártires actuales lo son sin necesidad de escogerlo, les toca, son aquellos los que más pronto llegaran a su cielo personal. Está comprobado que las cosas más bellas salen de la adversidad, échale mano a eso.
Volviendo a lo que nos concierne, empieza por ti, piensa en las cosas malas que haces y en lo que “se supone debería ser” ahí tendrás algo de material para empezar. Debes tener cuidado amigo mío, para que la gente no note lo que te propones, el triunfo seguro lo obtendrás si NADIE RECONOCE TU ESFUERZO. Recuérdalo bien, no haces esto por ni para nadie, solo aprovechas lo que nadie quiere para lograr tu cometido.
 Siempre puedes mejorar, siempre puedes ser mejor, recuerda, tu estado actual es el fracaso. Ahora eres un fracaso y cuando el mañana llegue serás un triunfador.
Naturalmente que ese mañana nunca llegará.
Preocúpate por los pecados pasados, un mártir actual debe ser sensible al pasado familiar, que siempre se repite. Es tu labor como mártir; romper el ciclo y asegurarte que tu sufrimiento le puso fin a todo aquello.
Los mártires actuales son escasos y no les encontrarás tan fácilmente, pero no necesitas buscar apoyo en otros que escogieron o les tocó el mismo camino que a ti, pero si la casualidad te ayuda te toparás con uno.
No siempre los males de la juventud actual esconden o dan nacimiento al mártir. No siempre el mártir es oscuro. Los mártires pueden salir de cualquier lado y tener cualquier edad es solo casualidad.

Nos hemos adueñado de costumbres de antaño para lograr nuestro cielo personal. Muchas de las cosas que usamos nos sorprenden, y si nos dieran la oportunidad de explicarles que lo que hacemos no es nada nuevo. Como dije al principio, hay nuevos dioses, nuevos significados, nuevos mártires.
¿Qué hace diferente al mártir, a los santos lacerados del que se infringe dolor? El dolor puede venir en muchas formas, no siempre es físico. ¿Por qué nuestra sociedad critica el hacerse daño si, en nuestro mundo de moral cristiana, adoramos la sangre y el sacrificio? ¿Es que a través del sufrimiento se obtiene algo? Te libras de tus pecados.
Si Jesús murió, sufrió, sangró por pecados ajenos, entonces ¿porqué tú no puedes sufrir y sangrar los tuyos?
Si, ya se amigo mío si tú no eres un mártir actual y estás leyendo esto no le encontrarás sentido a lo que digo, me dirás: ¿pero qué pecados cometieron ustedes?
Te recordaré que es sabido entre los cristianos que todos pagamos el bien llamado: “pecado original”. Pueden pasar años, pero el pecado seguirá en nosotros, según lo que predica la moral cristiana. Ese pecado original tiene la facultad de transformarse en distintas cosas, según la época en que se muestre (cada hombre es hijo de su época) así que bueno, no es de esperar que para nosotros, los mártires actuales, este pecado original haya adoptado una nueva forma, pero de todas maneras sigue siendo el pecado original.
En este mundo de culto a la imagen, al dinero, a la belleza, pues bien, nuestro dios, nuestros pecados y todo ello ha de modificarse, sigue siendo la misma esencia seguimos viviendo bajo el temor de Dios, pero este dios encontró nuevas formas de juzgar y castigar de acuerdo a nuestra época.
He aquí un ejemplo claro de ello: Si estuviéramos en la antigua roma, y bueno, juzgáramos a la gente según las normas morales de los dioses de la actualidad, encontraríamos que son unos pecadores. Unos terribles pecadores. Pero en su época lo que nosotros llamamos pecado para ellos no era eso. Podemos rastrear un ejemplo conciso, como lo es la pedofilia. La pedofilia es un crimen más bien reciente, pero antes, no existía de hecho. Hombres de cuarenta años contraían matrimonio con jovencitas de doce o diez años, y ningún Dios en el cielo castigaba eso. Inclusive los judíos hacían lo mismo. Dios se adapta a la manera de pensar de nosotros, es un ente que cambia sus normas y sus castigos dependiendo de la época (Dios no castiga con rejo si no con su propio pellejo).
Y si, en todo esto que he mencionado, se resalta el hecho de que SIEMPRE desde que existió el cristianismo se le ha dado valía a al sacrificio, a la privación. Es normal que tarde o temprano alguna generación de personas les tocara, les tocara vivir comer y respirar las antiguas leyes de moral cristiana, solo que ellos aún no lo saben.
¿Silicios o cuchillas de afeitar? ¿Ayuno o anorexia? ¿Qué diferencia hay? Desde mi parecer, querido mártir (y querido tu  también, que no eres mártir) no hay diferencia. El valor del sacrificio sigue siendo el mismo, aunque el objetivo o el dios al q se le presenta el sacrificio sea distinto. Si Baal exigía niños en sacrificio, la belleza, esta diosa pagana que siempre ha estado presente en nuestro colectivo, también reclama el suyo. Pero solo los verdaderos creyentes están dispuestos a pagar el precio, solo los elegidos están dispuestos a dar el sacrificio. ¿Y por qué digo esto? ¿Acaso tú, amigo mío crees que todos están llamados a sacrificar a sus hijos ante el dios Baal? No, no todo el mundo tenía ese privilegio.
La belleza exige su sacrificio, al igual que el dios Baal solo que no cualquiera puede ser el sacrificado. Algunos están llamados a rendir su sacrificio, que varía según el dios al que se le rinda culto.
Hemos entonces encontrado que el sacrificio no es solo herramienta para limpiar tus pecados y alcanzar la pureza de tu alma. El sacrificio también, es una forma de alcanzar la perfección en el mundo sensible. Vemos aquí la polivalencia del sacrificio y las distintas facetas de un mártir actual.
El mártir, como ya había dicho antes, se adapta a las épocas y a las necesidades del dios de turno que lo acoja bajo su protección. Limpia sus pecados, enaltece a su dios con su sacrificio. Pero el sacrificio que exige el dios cambia, el mártir puede entonces en un sentido figurado, sacrificar bebés al dios Baal y sacrificar un cordero a su Dios cristiano. A su vez, los pecados tienen su jerarquía la hora de limpiarlos con sacrificio, déjame ilustrarme para que entiendas mejor: cuando te confiesas en la iglesia el padre dependiendo de la gravedad de tus pecados (o del ánimo de éste) te manda una cantidad distinta de padres nuestros y aves marías.
Entonces basándonos en esta suposición cada pecado, ante los ojos de Dios (o si es el caso el dios de turno) tiene su equivalencia en sacrificio. Partiendo de este hecho TODOS LOS PECADOS PUEDEN SER LIMPIADOS CON SACRIFICIO independientemente de cuantos padres nuestros tengas que rezar.
¿Y quién le da al cura el criterio de definir cuantas aves marías vale tu pecado? ¿Es porqué es cura? ¿Acaso nosotros mismos no podemos definir cuanto tenemos que pagar por nuestros pecados? De  aquí ya llegamos a la polivalencia del sacrificio.
Entonces, retomo ¿silicios o cuchillas de afeitar? Es labor del mártir que desee tomar este camino,. Tener una balanza para pesar cuanto debe pagar por los pecados de los que es acreedor. Pero cuidado: este valor solo se aplica a ti mismo,  no puedes juzgar a otro mártir diciendo que su sacrificio no vale nada.
De ahí el porqué de la variedad de mártires.

EL MARTIR ACTUAL Y EL CULTO A LA SANGRE
Muchos de los mártires actuales esta familiarizados con el simbolismo de la sangre, lo que esta ha significado a lo largo de los siglos de moral cristiana conservadora. La sangre da la vida, y limpia los pecados tal como sale en la misma biblia. Esta es la antigua forma del mártir de limpiar sus pecados  y los de los suyos, simplemente que lo lleva a niveles insospechados.
El mártir ya no tiene compromiso de deber con su dios, por extraño que parezca la decisión es suya. El mismo mártir acepta su condición y decide empezar el culto por la sangre, esta vez no hay llamados divinos. ¿Sigue contando este sacrificio aunque tu Dios no lo reconozca? Pero por supuesto, tu sacrificio vale, y si estás atento te darás cuenta llegaras a una comprensión que no todo ser humano posee.
La visión de tu propia sangre, derramada por tu propia mano puede ser al principio aterradora; te pueden temblar las manos querido mártir mío, tiemblas por el reconocimiento de lo que tú mismo puedes provocarte. Eres el dueño y amo de tu cuerpo ¿pero no es una ofensa a Dios, a Cristo nuestro señor?
No, por supuesto que no, tu dolor y tu sangre limpian tus pecados de la forma más pura que el cristianismo haya asignado. Con el limpias el pecado original, te niegas a los placeres de la carne (inclusive al de alguna caricia o mirada lujuriosa) porque tu carne martirizada solo reconoce el padecimiento, y eso es lo que cuenta; tus pecados están limpios, tu deuda con el mundo está saldada. Aprovecha esa sangre, y aunque inevitablemente ese dolor te haga más fuerte (porque eso pasa en la dimensión del mártir, la resistencia al dolor físico) debes seguir encontrando formas de padecerlo. Que el dolor no se vuelva una costumbre, que  no se vuelva algo de todos los días  o sino tu dolor y sacrificio ya no cuentan.

LOS PLACERES CARNALES Y EL MÁRTIR ACTUAL
Hay una dimensión que es negada por el que escogió el camino del mártir actual, esta es la del placer carnal, o más de esta época, el placer sexual.
Un mártir reconoce que está en la búsqueda de limpiar su pecado original, haber sido concebido a través de un acto sexual. Ese acto tan abominable que te da origen no puede ser repetido por el mártir, sería una tremenda contradicción, tendrías que sacrificarte el doble por un pecado que asumiste, que no es nada valeroso, que no ayudo a nadie, que no salvó a nadie.
El mártir debe morir y sufrir por pecados ajenos, y el suyo propio, su pecado original; al mártir no se le permite conocer el placer carnal, porque su carne martirizada no puede perpetuar ese pecado original. Su piel martirizada no debe ser tocada, no debe ser vista ni contemplada; nadie entendería, esos son caminos que el  mártir no puede transitar; porque esa es la decisión más dura del mártir. Amigo mío, amante mío, ya no perteneces a la vida mundana de los demás mortales.
Tu dolor es el mío, ambos compartimos esta causa;  no dejes que los placeres de la carne o la promesa de ellos te desvíen de tu camino, tu mente se mantiene consciente de su dolor y no tiene escape, porque tú lo asumiste así.
No abandones, nadie dijo que era fácil, morirás sin conocer ese pecado, tu labor es morir con tus pecados y los de tu familia y que esos pecados mueran contigo.
Que la sangre nueva nazca sin más pecados que con los propios, solo el suyo, porque tú te encargaste de limpiar los pecados familiares por él. No puedes soñar con que la sangre nueva nazca de ti mi querido mártir, ya lo sabes, debes morir así sin pena ni gloria; la gloria te recibirá en el reino de los cielos.

LA DEBILIDAD DE LA CARNE Y EL MÁRTIR

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Lo comencé en el 2011 cuando estaba muy deprimida, ahora no soy capaz de leerlo por mucho tiempo y aún menos terminarlo. 

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